sábado, 31 de diciembre de 2011

EL ARRUGADO SE CAGA EN LA LEY

me cagüen la ley!, así decía un juramento del Imperio (mañoaragonés) que el arrugado conoció en su infancia
dice que era como la versión civil de otros juramentos más teológicos... una especie de testimonio anarquista: ni dios, ni amo, ni ley, paso previo a la transgresión y al fundirte a hostias...
me cagüen la ley, qué gracia

el hermeneuta arrugado

tanto lo sublime como la degradación le están vedados,
de su equilibrio ingrávido obtiene lo que merece:
interpreta, pues entender no le es dado