
Alguien, inopinadamente citó a Epícteto: arte y naturaleza se asemejan en su empeño por permanecer. Quiso devolverle El Arrugado la cita de Arquíloco, pero había bebido tanto que vagamente recordaba que había una lanza, no fue capaz, hasta hoy, cuando toda la arena se ha escurrido entre los dedos (cuatro días hace que la citadora se fue) decir de dónde provienen su vino y su pan... deja además esta oveja que cazó en Son Boronat y que no ha dejado de modelar en su guarida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario