Nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas están allí por algo.
La segunda ley dice:
"Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido".
Nada podría haber sido de otra manera. Ni el detalle más insignificante. "Si hubiera hecho tal cosa...hubiera sucedido tal otra...", no existe. Lo que pasó es lo único que pudo pasar, hubo de ser así y seguimos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en la vida son perfectas, a pesar de que nos resistamos a aceptarlo.
La tercera dice:
"En cualquier momento que comience es el momento correcto".
Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.
Y la cuarta y última:
"Cuando algo termina, termina".
Si algo terminó es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar enriquecidos con esa experiencia. No es casual que estés leyendo esto, si este texto llegue a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado!
Un huracán no dura más que una mañana,
ResponderEliminaruna tormenta no dura más que un día.
¿Quién tiene el poder de acelerar las cosas?
Si el cielo y la tierra no las aceleran,
¿qué puede hacer una persona?