lunes, 10 de junio de 2013

no era mío ni era un haiku...





[... entonces, le robaré a aquel niño sus palabras tan bellas
con las que se encadenaba al alma huérfana de su amigo:
"ya nunca sentirás la alegría con que (el padre muerto) pronunciaba tu nombre,
pensar en ello me hace llorar..."]

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